Me voy
Me voy, me vuelvo a ir, siempre acabo yéndome porque siempre acaban invitándome a que me vaya. Tengo pensado ya qué llevará mi maleta el aceite de Jaén, la alianza y la bufanda. Malta, Colombia y Polonia. Y antes Madrid y Pamplona y unas cuantas camas desperdigadas por el mapa. Pero Volveré con los billetes de vuelta para que no olvides ni mi risa ni mi marcha. Solo es exilio que deja de ser palabra para ser el insomnio de mis padres. Y su pena. Me voy, me vuelvo a ir, buscando tiza, pan y agua, y un espejo que no escupa odio cada mañana.