Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Amigos

Para dejar constancia

Imagen
Como me gusta que me lleven a la luna, volando si hace falta, el hombre y yo vamos a grabar "In other words" en la alianza, que tiene mucho más sentido que un nombre, una fecha o una frase con el significado caducado de tanto usarla. Como creo que aquel poema de León Felipe debería sustituir a los crucifijos de todos los cabeceros de cama y a los reyes de todas las aulas, le he pedido a H. que lea/escriba/improvise algo en la ceremonia civil. En realidad lo único que quiero es dejar constancia. Las relaciones humanas son tan complicadas y frágiles, tan llenas de desvíos y carreteras secundarias, que un día eres la persona más importante en la vida de otra vida y, al siguiente, al aparecer tu nombre en su pantalla de cristal líquido de un teléfono de tercera o cuarta generación, el único pensamiento es "¡Qué coñazo de mujer!" y su única acción pulsar el botón silenciar. Por eso le he pedido a H. que lea/escriba/improvise. Yo sé lo mucho que he llegado a admirarle/r...

Premios de 20 minutos

Imagen
Guille, Fernando, Bern y una servidora con el pongo de Videojuegos y Consolas. Al final no me llevé el pongo. Siendo realistas, competía con Maneras de Vivir , un portal clásico dentro del mundo de la música, con el que todos hemos tropezado alguna vez. Estar nominada junto a ellos, ya es todo un honor. Así que una no puede ni esbozar una mueca triste. Sólo puede pensar que, de alguna manera, está en el camino correcto. Quienes sí se llevaron el trofeo fueron Bern y Guille, de Videojuegos y Consolas . Son unos chicos encantadores y se lo merecían. Han trabajado duro en su espacio y todo esfuerzo obtiene su recompensa. Además, son alumnos de El Hombre, así que una saca su ternura maternal ante ellos. Yo, por mi parte, me llevo el cariño que todos vosotros me habéis demostrado. Sin duda, darme cuenta de lo mucho que me estimáis es el mejor premio que puedan darle a nadie. Así que gracias por estar ahí. Hacéis que mi vida se contonee a ritmo de jazz. Ahora nos queda seguir emborrachándono...

Sobre esa clase de Regalos

Imagen
Cuando tenía seis o siete años, mi padre me regaló mi primera cadena de música. Tenía un plato para vinilos, sintonizador de radio y doble pletina. Entonces, que un mico tuviera una cadena de música, era sin duda alguna un lujo. Y, por eso, cada vez que venían amigos de mis padres a casa, yo les preguntaba muy resabionda: ¿Queréis ver mi cadena de música? Hay regalos que superan el concepto propio de regalo. Se les pone mayúscula, se les da un altar en un lugar sagrado y una no se cansa nunca de mirarlos, de deleitarse en ellos, de presumirlos. Cuando te hacen un regalo como aquella cadena de música, necesitas enseñarlo. Es un poco lo que decían de Luis Miguel Dominguín y Ava Gadner tras su célebre coito. Lo importante, después de conseguida la hazaña, es presumir de ella. Supongo que no deja de ser otra debilidad innata en el ser humano. Pero qué le vamos a hacer si así nos parieron. Dicho todo esto, entenderéis que, tras rumiar durante 24 horas mi último gran regalo , ahora necesit...

Ansiedad

Imagen
Al final, no sé muy bien cómo, me he juntado con dos ejemplares de Ray. A Tribute to the Movie, the Music, and the Man . Se por qué. Siempre he sido una ansiosa sin remedio. Además de una neurótica y muchas cosas más, casi siempre taras de fabricación. Supongo que la razón de que me guste tanto el cine de Woody Allen es que, lejos de ver a sus personajes cómicamente incomprensibles, me reflejo en ellos con la risa amarga de la autocrítica. A mi amigo Aarón le gusta Bergman porque es tan existencial_pesi_mista como él. Y la razón de que a mi amigo Juanqui le gustan los libros de dragones la sabe él y su futuro psiquiatra. Pues mi ansiedad, mi neurosis, mi perfeccionismo, juntados a mi Tesina, me han llevado a tener dos copias de esta fabulosa joyita. Así que he pensado que, si alguno de los lectores habituales, quiere una copia, sólo tiene que invitarme a una cerveza. Salud y buen fin de semana.

Con el tiempo, I close my eyes

Imagen
Con el tiempo, una se va volviendo más prudente. La diversión antigua de meter el dedo en la llaga y moverlo con brusquedad, deja paso a una cierta templanza. Una ya no pregunta por aquella bicha que le robó el semen a un amigo. Sabe que la farsante que llevaba dentro, en algún momento, se comió el envoltorio intelectual que la rodeaba. También sabe (en realidad lo supo siempre) que no leía a Houellebecq , que nunca se volvió a poner un liguero tras hacerse las fotos con las que calentaría al amigo y que no compartía con Anaïs Nin más que el intento frustrado de proyectar la depresión constante que nunca le perteneció. Y sobre todo, sabe que el amigo trata de no reconocerse a sí mismo que volvieron a venderle un intento de ser La Mujer . Siempre he pensado que hay cosas que o se tienen o no se tienen, pero no pueden aprenderse. Si uno no nace con gracia, se jode. Pero si intentas ser el "graciosete" del grupo, al final se te ve el plumero mediocre. Si no nace con talento, se...

La Sombra de la Luz

Imagen
Ilustración de Victoria Martín para La sombra de la Luz . Mi amigo Aarón decidió un día echarle huevos a la cosa y montó Paradigma Teatro , que es una excusa para eyacular sus egos, sus miedos, sus sueños y también sus odios. Cada vez que montan una obra, yo acudo a verle. Suelo sentarme con sus padres, a los que quiero como a esos tíos que nunca tuve por nacer en la familia equivocada. Pero es que quizá siempre se nace en la familia equivocada. Su madre, que se dejó la vista cosiendo para pagarle a mi amigo una carrera en una universidad privada, me mira buscando cierto apoyo o, al menos, cierta comprensión. Ella sueña (aún) con un mundo bonito, con una vida ideal, con un cuento de hadas y con unas perdices que comer cuando se consigue ser felices. Por eso, cuando su hijo le dijo que quería ser escritor, ella soñó con bellas historias que maquillaran las mañanas absurdas en el Metro, las noticias de "El Caso", los dolores de cabeza y la subida del precio de los tomates. Si...

De buen rollo

Manolo me dijo una vez (o quizá lo lei en su magnífico blog) que no le merece la pena derrochar el tiempo hablando de lo que no le gusta. Por eso, él aprovecha su espacio para escribir sobre aquello que, de alguna manera, le pone. Es una filosofía muy sabia. Y siguiendo su consejo, este año no voy a hablar del Festival de Jazz de Madrid. El día del juicio final ya arderán juntos en la hoguera sus organizadores (y les acompañarán, para que no sientan la angustia terrible de la soledad, otros muchos señores de los que hoy, siguiendo el consejo de buen rollo de Manolo, no voy a hablar). Llevo ya unos cuantos días tomando aire y expulsándolo tántricamente. Se trata de una terapia de choque para no coger el kalasnikov del armario y empezar a matar al personal involucrado en el pseudofestival. Y de momento, ya he conseguido que me acrediten para ver gratis lo que me interesa. Así que tampoco ha dado tan mal resultado eso de soplar y resoplar. A partir de ahora, compaginaré mis odios y amore...

La Big Band de Jerry González

Imagen
Anoche me hicieron dos regalos. El primero, el dvd por el que nos batimos, en un duelo dialéctico, José Miguel y yo. El segundo, una invitación para la presentación del último disco de Jerry González , “Music for Big Band”. Recibí el correo electrónico el viernes. Erradizo me decía que tenía una entrada de sobra para el evento y que, si me apetecía, era mía. No me gusta quedar con gente a la que he conocido a través de una pantalla de ordenador. No me siento cómoda. Quizá porque todos, por mucho que digamos lo contrario, nos escondemos tras un nick y nos inventamos, en él, al alter ego que siempre quisimos ser. Quizá es que haya demasiados trolls habitando en las tres w. El caso es que, esta vez, en lugar de poner una excusa tonta, me eché al ruedo y dije: “sí, quiero ir contigo”. Así que, anoche, sobre las 20.30 horas, empecé el ritual de preparación. Y es que, al jazz, una no va de cualquier modo. Todos los rituales tienen sus preparativos. En los funerales, una se pone el traje n...

Definición de un día perfecto

Imagen
Afuera, en la calle, las niñas adolescentes (que desarrollan sus pechos antes que su capacidad de raciocinio) han desempolvado los corpiños de escotes veraniegos. Afuera, en la calle que me lleva a la parada del autobús, un skin pasea un boxer. Y un anciano limpia el coche cubierto de polvo de obras y M30. Afuera, ahí mismo, el autobús número 50 me lleva a Sol, donde me esperan Aarón y Edu. La primera parada, no necesaria, pero sí placentera y consumista, es la Fnac. Mi templo de la perdición. La adicción en la que recaigo cada vez que mi empresa decide ingresar una nómina. Hubo suerte, eso sí. Sólo un dvd. “Play Misty for Me” . Era necesario, claro. Ayer compré “Round Midnight” . Y hoy tenía que caer el tito Eastwood . Es de cajón, ¿o es una lógica que sólo habita en mi cabeza? Segunda parada. Los cines en versión original de Cortezo. “Factotum” . Yo llegué a Bukowski con apenas quince años. Me perdí en las páginas de “Mujeres” y, en lugar de indignarme con Chinaski , deseé ser una d...

Sobre esas canciones que te salvan la vida (o un plagio de Jácaras Reales)

Imagen
Pintura de Jaime Carbo Marchesini Uno de mis blogeros favoritos, o lo que viene a ser lo mismo, uno de mis ojitos derechos y compañero de viajes, ha escrito hoy un post sencillamente genial en su blog Jácaras Reales (además, me escribe uno de los piropos más hermosos que me hayan hecho nunca). En él, que espero que leáis sin excusas, reflexiona o enumera esas canciones que, sin saber exactamente por qué, se convierten en imprescindibles. Hacia tiempo que le debía un homenaje a todas esas canciones (algunas de jazz, pero otras muchas no) que, de tanto en cuando, vienen a mi desesperación, me arrancan de cuajo la angustia y me salvan la vida. Creo que a todos nos pasa. Tenemos esos temas que, sencillamente, nos sujetan cuando estamos a punto de caernos, nos dibujan la sonrisa necesaria, nos ponen cachondos o, simplemente, nos dan un par de hostias bien dadas (que la "violencia" a veces viene bien y todo). Cuando quiero gritarle al mundo lo feliz que soy, me pongo "C’est...

Sobre mi patrimonio

Imagen
Yo siempre he creído que el mejor patrimonio que podía llegar a tener era mi propio conocimiento. Y no defiendo con ello ninguna tesis comunista, ni perroflautil, ni cultureta, ni muchísimo menos utópica. Por supuesto que quiero un piso (pero se trata más bien de una necesidad, ya saben, aquello de que todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna). Por supuesto que me gusta cobrar mi nómina todos los meses, pero es porque vivo en un mundo donde el trueque se hace con moneda de curso legal. Sería absurdo decir que no queremos esos pantalones que nos hacen un culo tan redondito o que no queremos ese perfume que todos los hombres recuerdan inconscientemente. Pero, insisto, siempre he creído que mi mayor y mejor patrimonio era intangible. Cuando trato de definirme a mí misma, no pienso "tengo un piso, tengo un coche o tengo una gargantilla de perlas naturales". Pienso en que me emociono cuando escucho a Scott Joplin o Louis Armstrong . Pienso en que el tiempo se me detiene...

La Sangría de las Cuevas del Sésamo

Imagen
La Resaca. La madre de todas las resacas. Los reyes no vinieron anoche a casa. He debido hacer algo mal y me han dejado carbón. Carbón resacoso. Anoche ya sabía que los reyes no harían escala en mi cama, así que mis amigos Aarón y Juanqui me llevaron de borrachera. Las Cuevas del Sésamo. Cuatro jarras de sangría mágica y mucho tabaco (son señores listos y han decidido que se pueda fumar). Aarón me acariciaba el pelo cuando me notaba el alcohol-tontorrón. Juanqui me arrancaba risas y me hacía sentir que no había ninguna compañía mejor. Mucho jazz no es que hubiera. Lo más parecido, una versión muy libre del pianista de "El tiempo pasará" (el tema de "Casablanca" ) ¿Sangría con ingredientes mágicos? Pues que sean cuatro jarras, una detrás de otra. El camarero ya nos advirtió al pedir la tercera. "Una por cabeza es borrachera. Más, salir a gatas". A gatas no salimos, pero sí a saltitos. Saltito a saltito hasta llegar a otro pub. Brugal con coca cola. Borrache...