Preparando la maleta


Ya le tenía echado el ojo. Cada vez que iba a la Fnac, me paraba un momento ante el disco "Federico Fellini & Nino Rota". Miraba las canciones, otra vez, y después lo escuchaba en los aparatejos esos tan chulos que tienen en la tienda. Sin embargo, nunca me lo compraba. Economía de guerra, complejo de culpabilidad, je ne sais pas...

No sé por qué ayer fue distinto. Quizá ayude que en MediaMarkt han contratado a un cachondo mental para ticar los precios. Esto es un tema aparte. En esta superficie comercial te puedes encontrar un disco de serie z a 25€ y, al lado, una edición limitada de una joyita de Stan Getz por 4€. La primera vez, arramblas pensando que se han equivocado. Cuando compruebas que la errata es una costumbre, asumes que en la empresa han decidido integrar a un border-line dándole el puesto de tica_precios. De cualquier forma, es un subidón encontrarte con ese tipo de guasas.

Así que esta mañana, mientras preparo "el equipaje" para irme a la playita almeriense, me he puesto la joyita de Nino Rota. Una se acuerda inevitablemente de la pobre Cabiria, que también deseaba meter la felicidad en una maleta. Bajas amargamente el rostro. Y, después, miras para otro lado y sigues preparando los bártulos.

Mañana, a estas horas, empezará oficialmente el verano (para mí). Es sencillo. Ese momento en el que, por primera vez en el año, te sientas en un chiringuito con la pancita (y demás carnes corporales) al aire. Pides una cerveza con limón (helada). Pegas el primer trago y... plaf. Una gota fría como el hielo se desliza y cae a tu ombligo. Pegas un escalofrío de pura/puta felicidad y sabes que, con la gota, ha comenzado el verano. Después está el sol que te ciega los ojos y te obliga a mirar achinada como una ratilla. Luego está el sabor a sal que embadurna todo tu cuerpo. Los polvos playeros. Las copichuelas con las olas de mar de fondo. El "loro" que has echado en la maleta antes que la ropa. La selección de discos para pasar unos días fuera (que es un ritual que me encanta)...

De momento, Nino Rota se viene conmigo. Y también "The Little Willies" de Norah Jones. Y el "Putumayo presents New Orleans", un disco que descubrí gracias a Manolo y que me obsesiona. Y más. Muchos más. Aún no he metido un sólo sujetador en la maleta y sigo con la selección musical. Llegaré tarde (he quedado en recoger a "El Hombre" a las dos). Pero seguro que vosotros, que ya vais conociéndome, lo entendéis perfectamente. Nos vemos en unos días, con sabor a arena y sal.

Al menos diez razones



1. Porque es la mejor comedia de todos los tiempos. Y esto lo sostengo en una autoridad como ésta.

2. Porque es una comedia que se disfraza de historia de la comedia. Así, encontramos la comedia de situación: dos músicos que se travisten de mujeres para huir del ajuste de cuentas de unos gangsters en la América de la Ley Seca. Tenemos la parodia cuando Tony Curtis imita a Cary Grant. Tenemos el humor del cine mudo, como cuando Daphne/Jerry (Jack Lemmon) y Josephine/Joe (Tony Curtis) huyen de los mafiosos en el hotel. Está hasta el toque Lubitsch (que consiste en ocultar a algunos personajes una realidad que es conocida por los espectadores consiguiendo la complicidad con ellos), como cuando Josephine besa a Sugar Kane (Marilyn Monroe). Y encontramos también el humor absurdo de los Hermanos Marx. Como ejemplo valga la conversación en el yate:

- Sugar: ¡Qué pescado tan bonito!
- Joe: Lo pesqué en el cabo Hatteras
- Sugar: ¿Qué clase de pez es?
- Joe: Es un miembro de la familia de los arenques.
- Sugar: ¡Un arenque! Resulta maravilloso que puedan meter pescados tan grandes en latitas tan pequeñas
- Joe: Sí, se encogen con el vinagre

3. Por la espalda de Marilyn.



4. Porque a una se le olvida la neurosis, el estrés y el país en el que vive con el tango que bailan Daphne y Osgood.

5. Porque las chicas son una banda Hot. De ahí el título de la película, “Some Like It Hot”. Pero como la Censura no debía saber lo que era el Hot, para curarse en salud, lo tradujeron en “Con Faldas y a lo Loco”. El “A lo loco” por culpa de una canción ligera que estaba de moda en aquella época y que a algunos os sonará por la extraña “El Milagro de P. Tinto”. (Y sí, estarán ardiendo en el infierno).

6. Porque Jack Lemmon inauguraría el binomio Wilder/Lemmon.

7. Por el “I Wanna Be Loved By You” que canta/susurra/excita Marilyn.

8. Por el “nadie es perfecto”.

9. Porque te ríes a carcajadas. Porque te sigues riendo a carcajadas después de 48 años de película.

10. Porque cuando acaba la película, tarda un rato en desaparecerte la sonrisa bobalicona y el tarareo del “I Wanna Be Loved By You”.

Y porque seguro que también tú tienes al menos diez razones para volver a ver “Some Like It Hot”.

Publicidad


Os habréis dado cuenta de que he incorporado anuncios de Google al blog. Por un lado, considero que este formato de publicidad no es intrusiva, puesto que si queréis pincháis y si no, pues no. Por otro lado, al ser publicidad contextual, puede incluso llegar a ser útil a alguno que se tropiece con este blog buscando, en realidad, cualquier otra cosa. Está en una esquinita, con lo que no entorpece la lectura. Y además, por qué no decirlo, cuantos más clicks se hagan, más posibilidades hay de que me agencie algún disquito nuevo.

Espero que nadie se sienta molesto por la "nueva estética" que ha adquirido este espacio. Saludos a ritmo de jazz.

El 14 de abril


Si el 14 de abril (fecha emblemática donde las haya), no tenéis nada mejor que hacer, podéis celebrar el mítico aniversario yendo a la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes. Actúa Antonio Serrano y su cuarteto.

Yo creo que estaré en el sur donde nací, haciendo apologías políticas diversas, en contra de estos adictos a la pancarta que nos han salido últimamente con forma de mosca cojonera. Y es que, a veces, una se acuerda de la época en la que aún creía que había arena debajo de los adoquines. Será porque me asusta ver a la extrema derecha junto a unos tipos con posibilidades reales de gobernar el país. Será que me cabrea que se hayan apoderado del "Libertad sin ira", un tema que nunca fue de ellos. Será que me sale urticaria cuando veo al aguilucho y el "una grande y libre" en la pantalla del televisor. Será que están consiguiendo volver a resucitar a las dos Españas. Y eso, además de cabrearme, me asusta. Sobre todo me asusta.

Decencia e indecencia


En mi anterior post, lanzaba un grito desesperado pidiendo ayuda/complicidad en esta entretenta que me he buscado llamada Tesina. Yo no sé a través de qué vericuetos llega a mi un listado, de una filmoteca, de un instituto, de un lugar con olor a oruxo, que un día decidió donar un señor. Y tampoco sé cómo me llega la dirección del responsable de ese listado, de esa filmoteca... El caso es que como en este país aún tenemos "decencia" (algunos), pues este señor se ofrece a pasármela a dvd y mandármela a mi casita (todo gratis, sin que yo tenga que soltar un sólo euro).

El caso es que si mi amigo Teddy Bautista supiera el nombre de este señor, seguramente le mandaría a un matón que, después de espiarle (a la hemeroteca me remito, como ejemplo valgan los espías_matones que se pasearon este verano por los garitos de Valladolid), le pondrían una multa por "vulnerar" los derechos de autor. No deja de tener gracia teniendo en cuenta que la película está descatalogada en todo el mundo (repito, en todo el mundo). Me pregunto con qué sonrisa bobalicona se iría el señor Bautista esa noche a la cama, pensando que ha cazado a un nuevo malo y que, gracias a su concienzudo trabajo, la cultura de este país está salvada. Sigue teniendo gracia. Porque esta película es "made in USA". Pero parece que si a mí me gusta el cine americano, da igual. Lo que importa es que ayude a producir cine español. Lo que, de entrada, ya me mosquea. Y es que, mientras en 1960, Estados Unidos (sin subvenciones obligatorias de Carmen Calvo) producía "The Rat Race" (o poniéndonos aún más serios, Hitchcock rodaba "Psycho", Cassavetes improvisaba su "Shadows" y Billy Wilder el "The Apartment") en España hacíamos "¿Dónde vas triste de ti?", la segunda parte (¿realmente era necesaria?) de la no mucho mejor "¿Dónde vas Alfonso XII?", "Ama Rosa" o "Un Rayo de Luz". Pero el señor Bautista dice que todos tenemos que aportar nuestro granito de arena/canon al desarrollo cultural de los artistas de este país (que, por lo visto, son él, Teo Carralda y Mamoncín).

Pues que sepas, querido Teddy, que en cuanto me llegue el dvd de este señor, de esta filmoteca, de este instituto, de este lugar del norte... la pienso meter en mi mulita cachonda. Por varias razones: porque no hay forma humana de hacerse con una copia, porque la cultura no es un negociete con el que podáis hacer especulación monetaria, porque el autor al crear su obra necesita (siempre) que la vean, que la juzguen, que la disfruten... porque estoy cansada de vuestra imbecilidad y porque me da la real gana.

Pd. Acabo de llegar de pasar una semana en mi Andalucía natal, en la sierra granaína, y vengo con la "mala follá" típica de la zona. Ustedes me perdonan la agresividad, ¿vale?

Pd2. Aunque para suavizar el mal humor, José Miguel volvió a hacerme un post/regalo.


Ayuda

¿Alguien ha visto esta película?



Se trata de "The Rat Race", aunque en España, tan originales siempre en las traducciones, la llamamos "Perdidos en la Gran Ciudad". Es de 1960, la dirigió Robert Mulligan y la protagonizaba un Tony Curtis que, según dicen, estaba soberbio.

Necesito ayuda. Si alguien la ha visto, por favor, que se manifieste. Ya sabéis cuál es mi correo electrónico. A la izquierda de la pantalla, donde pone "Mi Perfil", pincháis y sale.

Gracias. Es muy importante. Y los que no la hayáis visto, perdonad por utilizar este post de una manera tan egoísta.

Not Too Late


Cada vez que escucho a Norah Jones, se me olvida que soy heterosexual. Al igual que cuando suena un solo de Miles, o un requiebro de Camarón, o la voz cabaretera de Waits, o la guitarra de Paco (de Lucía), soy incapaz de no acordarme de la consecuencia sexual de la música. Cuando escucho a Norah se me viene a la cabeza su belleza. Norah Jones tiene esa divinidad enigmática del mestizaje racial (cuando sale bien, quiero decir, que algunas veces el resultado de la mezcla de razas muerde). Norah tiene sangre norteamericana, pero no puede esconder la ascendencia de su padre, Ravi Shankar.

Sin embargo, cuando digo que escucho a Norah Jones y se me olvida que soy heterosexual, quiero decir que el sonido que me llega desde la cadena de música es tremendo. Me refiero en concreto a Not Too Late, su último disco. Se trata de la primera vez en la que ha compuesto todas las canciones y su tercer album en estudio (el año pasado llegaba The Little Willies, grabado en directo en el Blue Note y que emana un ambiente canalla y buen rollo suficiente como para pellizcarte las nalgas). El Not Too Late le ha quedado redondo. Es de esos discos que, cuando acaba, vuelves a darle al "play", como queriendo engañar al tiempo. Le decía hace unos días a un amigo que, sólo por Sinkin' Soon (la número dos) ya merece la pena todo el disco. Y para muestra, un botón.

Así que ahí ando, dándole al "play" una y otra vez, queriendo engañar al paso del tiempo y a la tesina en la que debo de seguir trabajando. Ahora. Cuando acabe el disco.

Puedes escucharla en su página oficial, en la sección Media, pulsando encima del tocadiscos.