Siempre hay

Hay una canción por cada suspiro que se nos escapó en la parada del autobús.

Hay una película por cada momento en que nos sentimos gigantes (y otra por cada momento en que empequeñecimos hasta la extravagancia).

Hay una sonrisa que nos salvó la vida, un libro que nos enseñó qué era la enajenación y un cuadro que nos secuestró la mirada. Algún día me gustaría contarte, con una copa de Balbas entre los labios, todas esas piezas que me hicieron seguir "on the road", con las caderas inyectadas en blues y la mirada siempre hechizada. Algún día me gustaría contarte aquella vez que "Ensayo sobre la ceguera" me robó la tranquilidad y me regaló esa maravillosa sensación (tú ya sabes a qué me refiero).

Mientras tanto, busco una canción con la que darle las gracias al amigo Saramago. Porque, "cada vez que decimos adiós", hay un suspiro que se nos escapa en la parada del autobús.

Esta canción, esta noche, es para ti, Maestro. Muchas gracias por todo lo que nos dejas.



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