Surrealismo

¿Cómo es España? - me preguntan siempre mis alumnos de una forma u otra.
Surrealista, pienso. Yo hago como que estoy buscando las palabras apropiadas mientras sigo manteniendo un diálogo conmigo misma. España es surrealista. Hace ya tiempo que nos hemos instalado en un país que vive al revés. Trabajo para una universidad progresista y confesa de un partido de izquierdas en pro del trabajador. Tengo un horario estricto que incluye, si se tercia, fines de semana lejos de mi cama, de mi ducha y del cuerpo cálido del Hombre. Tengo que ser flexible e impartir Cine Español un día (y fingir que me gusta) o los Atentados del 11-M al siguiente. Tengo que redactar noticias desde un punto de vista muy progre, que para eso lo somos. Y, sin embargo, la universidad progre en pro del trabajador me pide que sea autónoma y yo misma me pague mi seguridad social.

¿Te gusta tu país? - me pregunta otro.
Nunca entendí del todo el surrealismo. Me cuesta disfrutar con esa corriente artística, sigo pensando para mí misma. No entiendo (lo siento) que elijamos a un señor que ratifica las nauseabundas declaraciones de un imbécil que se atreve a hacer un ranking de gravedad situando al aborto en el número uno de los pecados, por delante, por supuesto, del abuso sexual a un niño. Da igual que tenga sobrinos y da igual que con Laura se me caiga la baba a regueros. Aunque Laura no existiera, seguiría sintiéndome indignada y desprotegida. ¿No es eso apología de la pederastia? ¿No es delito hacer apología de otro delito? Yo creo que sí. Y me cabrea a unos niveles tan enormes que me enveneno yo sola.

¿Cómo describirías España? - le pregunto yo siempre a mis alumnos en una clase u otra.
Me gusta la fiesta. Me gusta la paella. Me gustan las chicas. Me gusta el sol. (Les encantan los tópicos).
¿Y no os gusta lo surrealista que es? - pienso mientras les sonrío con la cortesía precisa para no cortarme las venas.

Pd. Todo esto venía sólo por la gota que siempre acaba colmando el vaso. Festival de ¿Jazz? de Collado Villalba, más conocido como Viajazz. Cabeza de Cartel: Serrat. ¿Es o no para descojonarse?