Sobre el Jazz, sobre La Ciudad


Mucho se ha desbarrado sobre el origen del jazz. Me acordaba leyendo un post de Rafa. Los cantos de los esclavos africanos teletransportados en barcos a la nueva tierra prometida. Los instrumentos musicales del ejército vendidos a precio de saldo tras la guerra civil. Los itinerantes ministrel, donde algunos actores blancos se pintaban la cara con betún e interpretaban burlas musicalizadas a la raza negra. Los europeos que seguían marchando con sus músicas de patrias lejanas. Y hasta los catalanes que emigraban a Cuba. Versiones, como los colores, las hay para todos los gustos.

Mucho se ha desbarrado sobre cómo empezó esta música mágica que nos pone, a ti y a mí, truenos y relámpagos alojados en las entrañas. Mucho se ha imaginado a un grupo de esclavos descansando ante una hoguera su miserable vida y exorcizando su penuria con tarareos. O a un cliente amigo improvisando una tonada en el piano de un burdel. Quizá un demente canturreó una melodía enfermiza y maravillosa. Se sabe, desde luego, que un entrañable y loco Buddy Bolden se proclamó, en su manicomio, el inventor del jazz. Et qui lo sait.

Lo que sí parece más o menos claro es que el primer jazz documentado surge en Nueva Orleans, una ciudad mágica donde uno de mis blogueros favoritos estará contoneando ahora sus caderas. Nos cuenta en sus crónicas que está bebiendo daiquiri, que se ha quemado el cuero cabelludo con un magnífico solete y que no puede con tanta excitación y tanto buen rollo. Seguramente, estará paseándose entre psicotrópico alcohol y mujeres que te besan a modo de saludo alegre. Seguramente, se estará poniendo cachondo descubriendo grupos desconocidos de blueseros de pantano o a cuartetos diabólicos de jass. Y seguramente, a cada momento, tendrá esa sensación de que algo le está salvando la vida.

Nueva Orleans es esa ciudad a la que estoy llamada a ir. ¿No te ha pasado nunca? Mi padre se chotea diciendo que, en otra vida, quizá fui una hetaira criolla de la ciudad. De cualquier manera, me duelen los huesos todos los años que terminan sin haber conocido La Ciudad. Y cada New Orleans Jazz Fest me prometo que, al año siguiente, iré a conseguirme unos collares a golpe de enseñar los senos. Todos los puentes de mayo me sorprenden prometiéndome que, el próximo mayo, iré a marcarme un danzón con un afroamericano nonagenario, que me beberé todo el ron de la Bourbon Street, que no velverá a dolerme esta morriña extraña que se me coloca a gritos en la columna vertebral y me deja exhausta.

Podría ser peor. Supongo que siempre podría ser peor. Al menos escribo esto desde la cercanía de una playa nudista, después de haber enseñado pechuga, entrecot y culete. Después de haberme bebido una jarra helada de cerveza con limón mientras pensaba cómo sería estar ahora en Nueva Orleans. Así que leo a Manolo mientras me muero de envidia y juro que el año que viene, sin excusas, me iré al New Orleans Jazz Fest.

9 comentarios:

Rafa dijo...

Yo soy otro de los que cada año se muere de envidia (cochina, claro) con las crónicas de Manolo. Y cada año me propongo visitar Nola, a poder ser durante el JazzFest.

Así que juro y perjuro que del año que viene no pasa (menudo embustero, luego la falta de tiempo y efectivo me lo impedirán, pero por soñar que no quede).

Besazos pues, Olvido, des de la Bourbon Street virtual.

Manolo dijo...

Si os vais a pasar por la entrega de los premios de 20minutos, yo estare fijo, seran la misma semana que regreso. Asi nos bebemos una copas y charlamos sobre el JazzFest, y cojones, lo organizamos para el aNo que viene o el que sea. Pero que sea.

Desde Nuolins' con amor.
Manolo

bajo cuerdas dijo...

Hermosas letras para la musica mas genial del planeta y sin duda lo mejor del siglo XX.
Realmente despues de leerte se escucha desde el fondo "JASS IT UP, BOYS"

Eclipse dijo...

Piensa que los que por aquí te leemos tendremos en cuenta lo que has dicho y que, si el año que viene por estas mismas fechas posteas algo semejante habrás roto el juramento.

Por cierto, has aprobechado al máximo el sol porque ahora cae una tormenta... pero qué mejor momento para escuchar jazz que mientras llueve...

See you in New Orleans!

MeRiAdOx dijo...

Tendrá que ser antes de los 30... tengo tiempo pa` encontrar una pega y juntar las monedas necesarias... sería un buen auto regalo de cumpleaños...

Jorge M.Quintas dijo...

Buenas Olvido,

Muchas felicidades por estar entre los finalistas en el premio 20 minutos. Te lo mereces.

Muchos son los sitios donde no sentimos llamados a ir; un dilatado listado se halla bajo mi brazo: New York, Liverpool, Buenos Aires...

Espero que cumplas tu deseo de disfrutar de las calles de New Orleans.

Un saludo

Bloch dijo...

Como ha dicho jorge m. quintas mis felicitaciones por ver que estas entre los 3 finalistas a mejor blog de musica. Espero que ganes o al menos te lo pases estupendamente en la fiesta.

Saludos

Jose

Bern dijo...

Enhorabuena por ser finalista de 20Blog, aquí te dejo el link para que lo veas: http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/

Yo tambien lo he sido asi que lo mismo nos vemos alli en la fiesta!

Saludos y ENHORBUENA!

Olvido A. dijo...

Rafa: yo también soy una embustera. Pero soñar es gratis... Besos

Manolo: a mí ya no me queda más remedio que ir. Así que, ya que vamos a estar, pues nos cocemos... Y hablamos de lo que quieras. Ahora disfruta y bebete un daiquiri a mi salud. Besotes

Bajo cuerdas: bienvenido, siempre es un placer encontrar otros adictos. Besos y gracias.

Eclipse: pues parece que sí, fue venirme y empezar a llover... Pero no importa. Sólo espero no defraudarte el año próximo. Besos.

Meriadox: un regalazo, seguro. En cuanto deje de ser una desempleada, yo también me voy a regalar un viaje a la Bourbon Street.

Jorge M. Quintas: muchas gracias por la falicitación. A New York quiero volver. Cuando se la conoce, siempre se quiere volver, créeme. Besos

Bloch: si ganara, pagaría el viaje a New Orleans. Pero como tengo muchas dudas, al menos sí disfrutaré de la fiesta. Besos y gracias.

Bern: ¿Como que lo mismo? Nos vemos fijo. Felicidadessssss