Caprichines de un sábado por la tarde

Ya he dicho alguna vez que Amazon es una de mis tiendas virtuales preferidas. No deja de sorprenderme las cosas que puedes llegar a encontrar. De modo que, a veces, por puro entretenimiento masoquista, pongo alguna palabra en el buscador y... a disfrutar.

Mi padre no entiende que compre libros a través de una pantalla que él no ha llegado a entender. Se defiende escudándose en que pertenece a la generación Olivetti, y disimula su envidia con un "yo prefiero oler los libros en una librería pequeña".

Hoy me he dado un caprichín. Cuando los gastos de envío superan al precio de la joya, una no puede resistirse. Os suena, supongo, La Revista (me refiero a Down Beat, claro). Pues mirad mi última adquisición. Ya empiezo a sentir la ansiedad y la impaciencia. Ahora, a mirar el buzón (el físico, el de mi portal) todos los días.

Escuchando From This Moment On, de Diana Krall

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Emocionante!!!. Es como encontrar una balsa sobre la que montarse en este mar de lagrimas.
A gozar!!!

Anónimo dijo...

Hola Olvido me encantan sus letras porque irónicamente me hacen recordar. Saludos desde Tijuana, México.

Atte.
El no tan caballero de nombre costumbrista.