Boom boom

Fue uno de mis primeros "amores" y recuerdo haberle llorado, casi como una plañidera, el día de su muerte. Poco después, y en su honor, bauticé a mi primer coche con el apelativo "Hooker". Luego supe que también significaba "golfa" y pensé que era el apelativo perfecto para mi 309 de color rojo fuego. Tenía algún rayón, como mi primer bluesman-mi primer amor y como yo. Las cicatrices nos hacen tan interesantes... Hoy tengo el día muy "Boom boom" y Hooker está atronando a mis vecinos. La vida sigue siendo un milagro.

No hay comentarios: