Pese a todo


Soy feliz,
pese a todo.
No pretendo trivializar.
Pero es cierto
que un día
empecé a correr.
Otro día
corrí 30 minutos
seguidos,
sin parar,
sin intervalos,
sin caminar entre medias.
Otro día
terminé una carrera
¡de 10 Kilómetros!
Y lo celebré
como si hubiera ganado
la batalla más dura.
Y otro día
correr 10 kilómetros
se había convertido
en un entreno normal,
y ya no había necesidad
de celebrar
ninguna victoria.
Y cuando haces estas cosas,
cuando todo esto te pasa
(a ti),
eres feliz.
Pese a todo.

Me voy


Me voy,
me vuelvo a ir,
siempre acabo yéndome
porque siempre acaban invitándome a que me vaya.

Tengo
pensado ya
qué llevará mi maleta
el aceite de Jaén, la alianza y la bufanda.

Malta,
Colombia y Polonia.
Y antes Madrid y Pamplona
y unas cuantas camas desperdigadas por el mapa.

Pero
Volveré
con los billetes de vuelta
para que no olvides ni mi risa ni mi marcha.

Solo
es exilio
que deja de ser palabra
para ser el insomnio de mis padres. Y su pena.

Me voy,
me vuelvo a ir,
buscando tiza, pan y agua,
y un espejo que no escupa odio cada mañana.

Palabras para Philip Seymour Hoffman

A Philip Seymour Hoffman, 
porque el mundo da mucho más miedo sin él dentro




El cine tiene estas cosas
Amas, odias, sonríes, deseas, extrañas
a personajes de cartón piedra y serrín,
a los fantasmas que hemos creado ad libitum
a partir de lo que imaginamos que son y aman
los actores y directores que amamos,
los guionistas que nombran nuestros miedos y sombras.

El cine tiene estas cosas
de enamorarte de los hugh jackmans,
de perderte en las miradas de las meryl streeps,
de protegerte bajo el ala de los clint eastwoods,
de buscarte en las frases de los charlie kaufmans
y de envenarte, llena de incomprensión y enfado,
cuando te abandonan los philip seymour hoffmans.