Ojalá nunca


¿Te acuerdas? Yo te había escrito una carta larguísima cargada de rabia y de veneno. Tú me contestaste con menos de diez palabras que encendieron mi ira. Eso no llegaste a saberlo nunca. Lo sospechaste, seguro. Pero nunca te concedí el placer de la certeza. Mi abuelo, que era mi dios y mi gigante, me decía siempre que no mostrara mi debilidad al enemigo. Lo sigo intentando, abuelo, te lo prometo. A la segunda, ya consigo callarme. Voy aprendiendo.

¿Te acuerdas? En aquel concierto, cuando la cantante negra que venía de New Orleans cantó What a Wonderful World imitando a Louis Armstrong, me preguntaste que por qué me gustaban las canciones de un hombre muerto. Yo te miré cargada de incomprensión y dolor. Al rato te contesté que porque nunca me decepcionaba, porque siempre me daba lo que esperaba de él, porque me conocía. Sí, Louis a mí. En realidad te estaba hablando del amor, de la fidelidad, de la integridad, de lealtad. Pero tú no lo entendiste, creo.

¿Te acuerdas? Te dije que ojalá nunca tuvieras que echarme de menos. Lo siento.

Razones para (re)enamorarte de Marilyn Monroe

Porque, a diferencia de la imagen vendida (o mentida), no fue en absoluta una mujer inculta.



Porque despertaba esa necesidad de querer salvarla. No vayas a saltar, te lo suplico.



Porque cuando parecía más débil y quebradiza, aún era más sexy.



Porque tenía más registros en su mirada que la mayoría de los actores y actrices juntos.



Porque tenía sueños imposibles.



Porque si te miraba debías sentirte la persona más afortunada del mundo.



Porque no necesitaba joyas para transmitir la idea del lujo.


Porque también tenía esa belleza serena.


Porque a veces también era ñoña.


Porque supo presumir de todo aquello que la definía como mujer. Desde todos los puntos de vista. Y nunca sintió vergüenza ni pidió perdón por ello.


Por mi parte, estoy enamorada de ella desde siempre. Desde el día en que la vi, por primera vez, como la Sugar Kane de Some Like It Hot. Creo que ella también tiene un poco de culpa en que mi #fuckintesis verse sobre la construcción del personaje del músico de jazz en la cinematografía norteamericana.

¿No son suficientes razones? Venga, una más. Si no te enamoras con esta, es que no tienes sangre en las venas.