Cinco años


Cinco canciones en la opción aleatoria del despertador del iPhone.
Cinco vinilos rescatados en Amoeba.
Cinco botellas de vino vacías esperando bajar al contenedor apropiado.
Cinco cds con programas que instalar al ordenador formateado.
Cinco besos apuntados en la libreta de "se debe".
Cinco horas de sueño (maldito jet lag).
Cinco años ya desde este post y cinco años también desde estas lágrimas.
Gracias por cinco años tan bien acompañados.