| Mudanzas |
Ya van ocho mudanzas y ocho montones de basura. Siempre pienso en guardar esas películas en vhs que no volveré a ver nunca (pero ya sabes por qué no puedo tirar a Rita, ni a Marilyn, ni a Humphrey a un contenedor con restos de lenguado congelado y piel de muslo de pollo).
En cada mudanza se van repitiendo las mismas situaciones, aunque siempre me prometo que voy a eliminarlas de mi vida.
Siempre se repite mi Síndrome de Diógenes. Siempre tengo menos cajas que cosas con que llenarlas. Siempre hay alguien que decide romperse su espinazo conmigo. Y siempre dejo para lo último mi pequeña cadena de música y mis discos favoritos. (Y por eso, también hoy, me he acordado de Manolo).
Para meter los libros de trabajo he elegido a Professor Longhair, que es lo más cercano que conozco a la tonalidad "azul gamberra" de la música. Ya sabes a cuál me refiero, ésa que nos salva la vida, nos da un empujón cuando queremos tirar la toalla empapada y nos mete un revolcón salvaje en la desidia. (Al fin y al cabo, tú y yo estamos hechos de la misma pasta, ¿o no?)
Etiquetas: Otras cosas


Hazme un hueco donde puedas.
Besos, my darling.
Se te empezaba a echar muy mucho de menos. Un sáudo desde Oregon.
Desde El espejo se echa en falta la mirada de Olvido. Escriba, mujer, diga algo, dese a ver otra vez.
Aunque no lo creas, de vez en cuando me caigo por aqui, Y aunque no haga "apariciones especiales", como esta ;-), yo tambien me acuerdo de ti, y del proyecto ese del que te hable, y que todavia sigue en pie, aunque este dormido, a mi pesar.
Desde New Orleans JazzFest, muchos besos. Ya ves, este aNo tambien me he venido por aqui, a salvarme unos dias de la musica, con mas musica.
Besos.