El soul en siete razones tontas

1. Porque sobre el soul no he escrito demasiado en esta pantalla que ahora tienes ante tus ojos. No sé muy bien por qué. Quizá ha sido un acto egoísta. Quizá es que lo quería para mí sola.

2. Porque James Brown se movía como nadie, escandalizaba, enamoraba, excitaba e incomodaba a una sociedad que, tal vez, no estaba del todo preparada para la libertad (en su más amplio y bello significado, en sus más amplias y bellas acepciones).

3. Porque el timbre gastado de Ben E. King es capaz de ponerme un par de lágrimas en la garganta (pero de las buenas, de las que te hacen sentir en el centro gravitatorio del paraíso, de las que te dibujan una carcajada en el clítoris).

4. Porque cuando era una niña cursi me enamoré de la voz de Percy Sledge escuchando su When A Man Loves a Woman. Mi padre grababa cintas de cassette y las ponía en su Citroën Bx en los viajes infinitos (los viajes siempre se antojaban largos y la llegada parecía siempre demasiado temprano). Así conocí a Jacques Brel, a Nat King Cole, a Elvis Presley o a los Beatles. Y, también en uno de esos viajes, me enamoré de la voz de Percy Sledge.

5. Porque el soul es, de lejos, la música sexual por antonomasia. Si tuviera que ponerle música a mi excitación, elegiría una melodía entonada por Sam Cooke. Si tuviera que escoger una voz para mis orgasmos, sería la de Aretha Franklin. Si tuviera que elegir un lenguaje para secar mi sudor, para susurrar los “tequiero” sería el de Otis Redding.

6. Porque a Ray Charles le debo muchos momentos de felicidad. Le debo unos cuantos viajes en compañía de las teclas de su piano. Le debo también algunos de mis mejores platos inventados/inspirados al amparo de sus discos. Pero, sobre todo, le debo haberme guiado, haberme mostrado cuál era mi camino en la tediosa tarea científica. No sólo eso. Sino que además, consiguió que me gustara.

7. Porque hoy, que me siento demasiado sola, demasiado casta, demasiado lejos, sólo consigo sentirme mejor perdiéndome en esta canción de Bill Withers. Y no sé muy bien por qué. Pero me hipnotiza, me envuelve, me salva, me hace ensalivarme los labios, me obliga a entrecerrar los ojos y, sin remedio, le (te) echo mucho más de menos.




5 comentarios:

Patricio dijo...

Gracias por tu comentario... yo al igual que tu, no le había tomado el peso a este estilo musical... pero sin lugar a dudas, es un estilo escencial... me agrado tu dedicacion en el blog al soul.

Buena Onda.

josé miguel dijo...

Amiga mía, no me imagino pues el plato a la Ray charles de ésos que tú sólo debes preparar.

Besos from a soul man.

Eluryan dijo...

Un poco más cerca de ti hoy, al leer estas maravillosas razones, con esa música soñé toda mi adolescencia y llegué a rayar casettes de tanto oirlos con grabaciones de Ottis, Aretha, Percy y muchos más...

Jim Garry dijo...

Hola! Acabo de descubrir tu blog a través de Bogaloo Corner que a su vez descubrí por medio de otro. Y aqui en este inmenso océano puedes encontrar grandes textos como este que has escrito sobre el soul.

A los nombres que mencionas añadiría el de otro imprescindible: Marvin Gaye. Tb Curtis Mayfield y te recomiendo el disco Salvation in lights de Mike Farris.

Otro blog que añadir a mi visitas diarias.

Saludos y felicidades por el blog, me gusta mucho.

Olvido A. dijo...

Patricio: gracias a ti, siempre.

José Miguel: pues cuando quieras, me pongo el delantal, un disco de Ray y te demuestro... Besos, from a soul of a woman.

Eluryan: Tú (y también los tuyos) estás (estáis) siempre cerca de mí, en mi cabeza, en mis quereres. Cada vez más. Un abrazo a esa joyita que anda balbuceando "no guta".

Jim Garry: Gracias por los halagos, por la visita, por las recomendaciones... Espero seguir viéndote aquí y encontrándote en tu Refugee. Un beso de bienvenida