Buenas intenciones


Dice uno de los adagios más sabios de la humanidad que de buenas intenciones está el camino del infierno lleno. Aún hay un refrán un poco más ñoño, pero igual de certero: obras son amores y no buenas razones.

Llega el buen tiempo y una no puede evitar pensar en los festivales veraniegos. Ahí están Vitoria, donde el 19 de julio podré ver a Spike Lee y Terence Blanchard filosofar sobre el jazz y el cine, o sobre la música en el cine del señor Lee. (Los que me conocéis, estaréis imaginando mi ansiedad. Es verdad. No veo el momento).

Un día antes, sin embargo, estaré en San Javier. Ya he hablado alguna vez en este espacio virtual de lo mucho que admiro a la gente de esta localidad murciana. Son un ejemplo de que las cosas cocinadas con amor, con pasión, al final resultan platos bien cocinados. Tienen un programa alucinante. Pero es que, además, por cuatro chapas y media (21 euros) el 18 veré a Wynton Marsalis & The Licoln Center Jazz Orchestra. (Los que me leéis, ya sabéis lo mucho que me ponen a mí este señor y su trompeta. Por cierto, ¿alguien se apunta?)

Sin embargo, como una vive en la capital del reino, echa un vistazo a los festivales de la zona. Galapazz y Viajazz. No voy a decir que sea una sorpresa, porque la experiencia siempre es un grado y ya te vas acostumbrando. Pero... aún tienen colgada la programación de 2006. Así que una se vuelve a preguntar por qué montaron un festival de jazz si, seguramente, se la suda esta música. ¿Es sólo por aparecer en la foto?

Pero no son los únicos a los que espera el señor Lucifer. Hace unas semanas les escribí a la gente de San Sebastián de los Reyes para difundir su "intento" de festival y aún estoy esperando a que se dignen a contestar. Total, ¿ya para qué?

Algo huele a podrido. Será que el camino del infierno está tirando fuegos artificiales de azufre para celebrar la próxima llegada de socios honorarios.

3 comentarios:

El ascensorista dijo...

Hace un par de años escuche a tú querido Wynton y a la Lincoln por aquí y fue un conciertazo, con una Jam Session después de vertigo. Un conciertazo. Lo de Murcia me cae demasiado lejos, lo de Vitoria (Ornette + Holland, pocos conciertos más atractivos caben en una noche) ya es otra historia.

Un abrazo.

josé miguel dijo...

Te acompañaré en el sentimiento global.

Besos con artificio.

Olvido A. dijo...

Ascensorista: ya me dirás si te apuntas. Podemos echar un txacolí. Antes o después del concierto. Besos

José Miguel: gracias. Ya sé que no te gusta viajar, qué le vamos a hacer. Besos desde la distancia, que no es el olvido por más que se empeñe el bolero.