Los doce deseos para 2007


Dentro de unas pocas horas, mi padre empezará a decir aquello de "a ver, ¿tenéis todos bien contadas las uvas?, que van a empezar los cuartos". Me equivocaré, como todos los años, y me comeré la primera uva antes de la primera campanada. Seguramente, no seré capaz de pedir los 12 deseos, porque me aturullaré y no seré capaz de hacer las dos cosas al mismo tiempo.

Dentro de unas pocas horas, acabará un año que ha sido intenso, en todos los sentidos. Perdí mi trabajo de profesora, que me daba la vida. Estuve a punto de tirar la toalla con el hombre de mi vida atado a una hipoteca. Vi en directo a Kenny Barron, a Ron Carter, a los Blues Brothers Band, a Richard Galliano con Gary Burton, Al Foster, a Jerry González y a Dee Dee Bridgewater. Sentí, de nuevo, la pulsión escópica con Capote, Factotum, con La Dalia Negra, con Scoop, con Gracias por fumar, con El Señor de la Guerra y, por supuesto, con El Tigre y la Nieve. Me perdí en las palabras que me hubiera gustado escribir a mí y que, sin embargo, firmaron Paul Auster, Antonio Muñoz Molina o James Ellroy. Pasé horas y horas escuchando los cds que me compré y también los que me bajé de San Emule, como el último de la Krall o la joyita que me compré en la Fnac en la que los tres Marsalis interpretaban los temas de Charlie Brown.

Espero que 2007, y no es un tópico, sea mejor aún que este año que se acabará en apenas unas horas. Las doce uvas, que son sólo una excusa histórica de cosechas sobrantes, vienen con mis doce deseos para el año que comienza (de puta madre, por cierto, con El Hombre a un lado y mis padres al otro, ¿quién me lo hubiera dicho hace apenas 12 meses?).

No quiero que se me olvide ninguno cuando, en la tele, el presentador de turno me aturulle con las campanadas. Por ello y porque chica precavida vale por dos, los dejaré escritos en este pequeño diario virtual.

Primera uva: el año pasado hubo momentos malos y momentos buenos junto a El Hombre. Que este año, que empezará brindando junto a él y junto a mis padres, nos depare la constatación de que no me equivocaba cuando le llamaba El Hombre.

Segunda uva: que en la resolución del Rector de la Carlos III, mi nombre aparezca junto a "Profesor Ayudante de Narrativa Audiovisual".

Tercera: que la Nikon D70 tenga un arreglo fácil y económico.

Cuarta: que en julio, al defender mi Tesina, el Tribunal me haga la pelota y no me hunda en la miseria.

Quinta: que Winton Marsalis venga a Madrid.

Sexta uva: poder ir al New Orleans Jazz Fest.

Séptima: acabar la novela que tengo estancada en la página 82.

Octava: hacer una quedada con mis blogueros favoritos para ver un buen concierto en el Festival de Jazz de San Javier.

Novena uva: disfrutar más del último curso del Máster de Cine y hacer un buen trabajo con la Memoria.

Décima: encontrar en un mercadillo una buena edición en vinilo del Kind Of Blue.

Décimoprimera: que Tom Waits haga escala en España para presentar Orphans.

Decimosegunda: Seguir derramando letras en este blog que empezó casi como un experimento casual y que tú, por supuesto, sigas leyéndolas. Feliz Año Nuevo, de verdad.

3 comentarios:

Alatriste dijo...

Espero que cumplas algunos de esos deseos.

Doy gracias a ese cumulo de casualidades que me llevaron a este blog, y por supuesto, te doy las gracias a ti por deleitarme con tus escritos

Saludos

Jose

josé miguel dijo...

Y que lo veamos siempre juntos, aquí o en la distancia.

Doce besos.

Olvido A. dijo...

Alatriste: gracias a ti, por supuesto. Un abrazo

José Miguel: y que los escuchemos... Besos de cabalgata