¿Has tenido alguna vez la sensación?



De que eras la persona más feliz sobre la faz de la tierra.
De que no salías de un concierto sino del mismísimo puto nirvana.
De que no te salían los adjetivos, ni los sustantivos, ni los adverbios.



De que necesitabas abrir la boca hasta romperte la comisura de los labios y, entonces, sólo chillar un aaggghh profundo, ancestral, infinito.
De que formabas parte de un reducido grupo de personas premiadas con un acontecimiento de los que se escriben en los libros de la memoria.



De que no te cabía más alegría en las caderas, ni más excitación en la vagina, ni más cosquillas en los ojos, ni más embriaguez en las mejillas.
De que has tenido la enorme jodida suerte de asistir a ese concierto que, de pronto, te balancea los instintos más animales.



De que te has quedado alunada, con una sonrisa que se mueve entre la imbecilidad y lo enigmático, parada en los acordes y en las letras.

¿Has tenido alguna vez la sensación de que un concierto te devolvía a la Vida (con mayúsculas)?


2 comentarios:

Manolo dijo...

Por mucho que me dejo los ojos en las fotos no se quienes son. Por favor cuenta....

Ah, y sí he tenido esas sensaciones con la música...

Anónimo dijo...

¡Descubriste a Jamie Cullum en directo!. Salió de la lata para ofrecerte el tipo de conciertos que este enano-gigante es capaz de hacer. Sí, entra hasta los tuétanos..y si, que siga aporreando así el piano . Busca sus videos., seguirás disfrutando..