Sobre los mensajes etílicos

Hoy, al despertarme, me he encontrado con un "mensaje etílico" en el móvil. Los mensajes etílicos son aquellos que el ser amado te manda de madrugada en mitad de una borrachera más o menos descomunal.

Me encantan los mensajes etílicos. Me arrancan una sonrisa y me hacen sentirme "Cést si bon". Estos mensajes son los que le dan sentido a las noches sola, a las mañanas del "cómo te echo de menos", a las tardes imaginando sus tardes... Estos mensajes son los que hacen que sigas ahí, que quieras seguir ahí.

Algunas veces he hablado con mi amigo Aarón sobre este tipo de mensajes. Los dos nos reímos recordando los momentos en los que hemos escrito estos textos. Por alguna extraña razón, el ser humano necesita demostrar sus afectos (si es que los siente) cuando se ha bebido todos los cubatas de Madrid. Y a mí, que desde la adolescencia leo a Bukowski, siempre me han enternecido y seducido los hombres que me regalaban "tequieros" bajo los efectos del alcohol. Pero si, además, el emisor es El Hombre, el mensaje es capaz de hacerte viajar al séptimo cielo. Si el emisor es un ser humano al que empiezas a querer de un modo egoísta, el mensaje es el mejor regalo que pueden hacerte. Ni flores, ni discos de jazz, ni botellas de vino del 64. No hay nada mejor que un mensaje etílico en tu móvil.

King Oliver's Creole Jazz Band

Un simple "guaaaaaapa", unos simples "besos enormes", escritos a las 2 y media de la madrugada, que han hecho que mi alma se balancee al ritmo del "Wa wa wa" de King Oliver. Y así, con la tontería de haber recibido un mensaje etílico, me han alegrado la mañana.

3 comentarios:

cineconjazz dijo...

King Oliver, eso es...

Como decía Harry Eastwood en aquellas situaciones: vamos baby, alégrame el día.

Besos

nacho dijo...

Yo soy experto en mensajes etilicos.... y suelo liarla, muchas mujeres no lo entienden asi...

Olvido A. dijo...

Amiguito Nacho, muchas mujeres (y también muchos hombres) no entienden que los borrachos nunca mienten. Pueden decir una falacia, es verdad, pero en ese momento, sienten que es real...
Yo, a veces, también la he liado. Todos, supongo. Pero no por ello voy a dejar de beberme todos los cubatas de Madrid, ni voy a dejar de enviar mensajes (a los hombres a los que me está permitido mandarles mensajes, esto es, a los que son más o menos libres) que digan "me apetece dormir abrazada y me apetece que seas tú el que me abrace" o alguna guarrada de las de mi estilo ("cochinada" según tú) que no viene al caso ;)
Besos, guapo